|
|
|
|
|
|
Información para profesores
Contrario a la percepción general, para algunos jóvenes la universidad no es "la mejor época de su vida". Las altas expectativas académicas y el estrés pueden agudizar sentimientos de soledad, ansiedad y depresión. Uno de cada tres estudiantes universitarios padecen de depresión y uno de cada siete ha reportado tener dificultades con sus estudios debido a enfermedades mentales. Podría sucederle a uno de sus estudiantes.
Recientes estudios demuestran que la segunda causa de muerte entre los estudiantes universitarios en Puerto Rico es el suicidio. Esto puede - y debe - evitarse con la intervención temprana por parte de profesores y familiares, así como de profesionales de la salud. Muchas veces, antes de buscar ayuda psicológica en el CE.D.E., los estudiantes llevan sus preocupaciones a las personas en que confían y que en algunos casos representan para ellos el modelo a seguir profesionalmente - y usted puede ser una de estas personas. Sea participe en la prevención de tragedias, identifique estas señales en sus estudiantes y actúe preventivamente.
Ninguno de los indicadores que se incluyen a continuación puede de forma aislada sugerir problemas psicológicos, de agresión o violencia, pero la presencia de cualquier combinación de éstos pudiera ser indicativa de que existe una situación de riesgo.
Indicadores académicos de la presencia de un problema
- Deterioro en la calidad de trabajo académico.
- Tardanzas o ausencias excesivas.
- Solicitudes frecuentes de consideraciones especiales.
- Patrones de interacción inusuales o con cambios radicales.
- Ansiedad excesiva cuando se le solicita participar en clase.
- Agresividad verbal y respuestas emocionales exageradas y/o inapropiadas a la situación.
- Conducta errática y desorganizada.
Otros indicadores
- El estudiante está abrumado: todo es un problema
- Llanto incontrolado
- Problemas de concentración y de memoria; dificultad extrema al tomar decisiones.
- Trastornos del sueño: dormir demasiado o insomnio (el profesor nota al estudiante soñoliento o cansado o el propio estudiante se lo dice).
- Desesperanza sobre el futuro
- Irritabilidad – discusiones frecuentes, gestos exagerados.
- Cambios de humor repentinos
- Falta de energía
- Confusión (falta de coherencia)
- Auto-higiene pobre
- Mensajes electrónicos inusuales o alarmantes
- Cambios inexplicables en el comportamiento (de humor; uso de drogas, retraimiento social)
- “Suicidalidad” – declaraciones directas o indirectas sobre morir
Lo que usted puede hacer
Todo miembro de la facultad puede consultar con el Centro Interdisciplinario de Desarrollo Estudiantil (CE.D.E.) sobre algún estudiante que le preocupe. Además, le ofrecemos estos consejos:
- Invite al estudiante hablar en privado
- Exprese preocupación por su bienestar sin juzgar su conducta.
- Tome en serio lo que el estudiante exprese.
- Escúchelo de forma sensible y no amenazante.
- Pregunte directamente si él o ella ha pensado quitarse la vida.
- Indique al estudiante que hay ayuda disponible.
- Enfatice que buscar ayuda es signo de fortaleza y valentía, y no de debilidad.
- Si es un caso de crisis, refiera inmediatamente al CE.D.E. al 787 263 6430 o marcando las extensiones 2054-2053. Un profesional de ayuda estará disponible para ayudarles.
Sugerencias para sacar el tema
"He notado que no has venido a clase estas últimas dos semanas. Me preocupas. ¿Has considerado hablar con alguien del centro de consejería?"
"Claro que entiendo que tienes que entregar tu trabajo más tarde por la enfermedad de tu padre. Lidiar con las presiones de la universidad y con crisis familiares puede resultar extremadamente difícil para manejar solo. ¿Sabes del centro de consejería? Yo sé que ellos ayudan a muchos estudiantes que tienen que lidiar con tu mismo tipo de situaciones."
Recursos adicionales



